Cultura

CERAMICA. No es lo mismo….

La palabra “cerámica” procede del griego “keramos” que se refiere a la arcilla de alfarero y a los objetos hechos con ella.

En general cuando nos referimos a objetos realizados en cerámica, nos referimos a objetos de porcelana, loza o barro.

Muy pronto, 24.000 ac, el ser humano comienza a plasmar su creatividad en la elaboración de figuras humanas y de animales con fines ceremoniales que se cocían en “hornos” excavados en el suelo.

Habría que esperar unos 10.000 años después para se realizaran objetos más funcionales con el fin de contener alimentos y líquidos.

Hay que remontarse a Oriente, primero en China y luego en Japón, para que la cerámica alcance su máxima expresión decorativa.

Los chinos fueron los inventores de la porcelana. Influyeron sobre la técnica y el estilo de la cerámica, a Corea, Japón y mucho después a Europa.

Se tiene referencia por primera vez de la porcelana china en el año 851 dc. Los secretos de su elaboración no llegarían a Europa hasta el siglo XVIII.

Durante el siglo XII, los japoneses contribuyeron de manera significativa al desarrollo de la cerámica a través de la ceremonia del té o “chanoyu”. La ceremonia no es sólo una forma particular de servir el té verde o “matcha” sino también un culto al arte. A través de ella se busca servir el té de una forma protocolaria, buscando la mayor economía de movimientos posible por influencia del budismo zen.

Los utensilios para preparar el té son verdaderas obras de arte. Sin duda el recipiente más conocido es el cuenco o “chawan” donde se prepara el té matcha. La influencia del budismo zen no se limita solo al ahorro de movimientos de la ceremonia del té, sino también a la manera de decorar la cerámica buscando la máxima expresión artística con el mínimo de decoración posible. Los japoneses contribuyeron al desarrollo de un minimalismo refinado.

 

Hoy en día la alta gastronomía bebe del minimalismo japonés, impulsando la realización artesanal de objetos cerámicos únicos. Encontramos ejemplo de esto en varios restaurantes con estrella Michelin : Carme Ruscadella, DIVERXO, Mugaritz, etc.

La elección de la vajilla ya no es sólo la elección de un soporte en el que depositar la comida. Se trata de “alimentar la Mente” además del estómago, de alimentar los sentidos para alcanzar una experiencia plena.

No se trata solo de disponer la comida en el plato de manera estética, sino además de hacerlo sobre un soporte que atrape la vista y luego el estómago.

Es una experiencia estética cuyo fin es procurar vivir también una experiencia artística.

Pero sin duda no es necesario acudir a un restaurante con estrella Michelin.

En nuestras casas en el día a día , podemos gozar también de esa experiencia artística.

Siempre he defendido la idea de que un arroz a la cubana o un pescado rebozado o unas lentejas o alubias, saben mejor en un recipiente de cerámica artesanal por el mero hecho de ser más bello. No hace falta ir muy lejos para conseguir unos platos, cuencos, etc. únicos.

Sin duda la experiencia estético/alimentaria merece la pena, porque no es lo mismo comer en un plato de duralex (nada en contra de la marca) que en un plato de cerámica artesanal.

Para apoyar esta idea realicé una pequeña encuesta a mi familia y amigos más cercanos preguntándoles ¿cúal de los dos platos os resulta más apetecible? Ambos platos con el mismo contenido.

               El mismo arroz sobre cerámica y sobre loza industrial. No es lo mismo…

Sobre 14 personas preguntadas, 11 contestaron que les resultaba más apetecible el plato de cerámica artesanal y 3 contestaron que preferían el plato de loza industrial.

Y es que no es lo mismo ….

Fotos: Las piezas de cerámica han sido elaboradas por la autora del artículo, que también ha tomado las fotos.

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